¿QUE SON LAS SOBRE TENSIONES Y COMO NOS AFECTAN?

Las sobretensiones son aumentos de voltaje de corta duración con valores por encima de los máximos establecidos entre dos puntos de una instalación eléctrica o circuito.

Actualmente la necesidad de protección es mucho mayor, ya que la tecnología ha evolucionado haciendo los componentes electrónicos cada vez más pequeños y sensibles a las perturbaciones electromagnéticas.

Las sobretensiones que aparecen por consecuencia de un rayo pueden tener dos posibles causas: descarga directa/cercana o descarga lejana.

 

Descargas directas:

Las descargas directas o cercanas de rayo son las que producen en el sistema de protección externa de un edificio, en su cercanía inmediata o en alguno de los sistemas eléctricos conductores que penetran en el mismo (por ejemplo alimentación de baja tensión, cables de control...)

Las corrientes y tensiones de choque que se producen a causa de la descarga directa de rayo representan una amenaza muy seria para el sistema que se pretende proteger, en cuanto a su amplitud y contenido de energía.

 

 

En caso de una descarga directa o cercana de rayo se originan las sobretensiones (caso 1a) por la caída de tensión en la resistencia de la toma de tierra de choque, y el aumento de potencial resultante en el edifico en comparación con el entorno lejano. Esto constituye el máximo esfuerzo a que se ven sometidas las instalaciones eléctricas en los edificios.

 

Descargas lejanas:

Son aquellas que tienen lugar a gran distancia de la instalación objeto de protección: descargas de rayo en la red aérea de media tensión o en su proximidad o también descargas de rayo de nube a nube (casos 5,6 y 7)

Análogamente a las sobretensiones inducidas, las repercusiones de las descargas lejanas de rayo sobre la instalación eléctrica de un edificio se neutralizan mediante componentes dimensionados de acuerdo con la onda de corriente de choque 8/20 µs.

 

Afectaciones por sobretensiones

Las sobretensiones transitorias más comunes son las debidas a conmutaciones de maquinaria. Sin embargo las más destructivas son las debidas a descargas atmosféricas. Los efectos de estas sobretensiones van desde la simple interrupción momentánea del trabajo a la destrucción total de un equipo o instalación:

DISRUPCIÓN: Interrupción de las operaciones de sistemas, pérdida y corrupción de datos, fallos inexplicables en los ordenadores...

DEGRADACIÓN: Una exposición a sobretensiones transitorias degradará, sin que el usuario lo perciba, los componentes electrónicos y los circuitos, reduciendo la vida efectiva de los equipos y aumentando las posibilidades de fallos.

DAÑOS: Las sobretensiones transitorias de gran magnitud pueden dañar componentes, placas de circuitos, etc. Llegando incluso a quemarlas, pudiendo provocar la destrucción del equipo y la instalación eléctrica, así como muy probablemente el foco de un incendio. Afectan en mayor grado a equipos electrónicos, informáticos y de telecomunicaciones. Todos estos efectos conllevan pérdidas económicas por la reposición de los elementos dañados, así como el coste indirecto de la ruptura de los procesos productivos. Además, estos efectos pueden conllevar riesgo a las personas que habrá que evitar según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: Disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de las instalaciones y equipos de trabajo. R.D. 1215/97. Anexo II, punto 12: “Cualquier instalación o maquinaria utilizada para el trabajo, y que puedan ser alcanzadas por los rayos, deberán estar protegidas contra sus efectos por dispositivos o medidas adecuadas.”

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